
Primera tutoría en infantil: qué preguntar y qué contar
La primera tutoría del curso: qué preguntar, qué contar y cómo aprovecharla
Cuando llega la nota con la fecha de la primera tutoría, muchas familias me cuentan lo mismo: "No sé muy bien qué tengo que llevar". Algunas llegan con una lista de preocupaciones; otras, con la sensación de que van a evaluarles a ellos. Llevo ya años sentada al otro lado de esa mesa, y quiero contarte cómo la vivimos las maestras y cómo puedes sacarle partido.
La idea de fondo es sencilla: en la primera tutoría se reúnen dos expertos en el mismo niño. Tú lo conoces en casa; yo lo estoy conociendo en el aula. Ninguna de las dos miradas está completa sin la otra.

Para qué sirve de verdad la primera tutoría
En infantil, la primera tutoría no es una reunión de notas. Llevamos pocas semanas de curso y todavía estamos observando. Su objetivo es otro: construir una relación de confianza y poner en común lo que cada uno sabe del niño.
El catedrático Antonio Bolívar describe a la familia y la escuela como "dos mundos llamados a trabajar en común": ninguno puede educar solo. La tutoría es el primer lugar donde ese trabajo conjunto se hace concreto.
Por eso, si sales de la reunión sin un dato nuevo sobre tu hijo pero con la sensación de que puedes contar con su maestra, ha sido una buena tutoría.
Qué contar de tu hijo (lo que la maestra no puede ver)
Desde el aula vemos mucho, pero no vemos casa. Lo que más me ayuda que una familia me cuente:
Cómo llega y cómo vuelve. Si sale del cole agotado o se desborda por la tarde, dímelo. A veces el niño que en clase parece tranquilísimo está conteniéndose todo el día (te lo explico en por qué está bien en el cole y explota en casa).
Sueño y rutinas. Cuántas horas duerme, si ha cambiado algo. Ojo esta semana: el domingo 25 de octubre cambia la hora y los primeros días se nota en el aula. Es importante tenerlo en mente también en casa; siempre se notan cambios esos días.
Cambios en la familia. Un hermano recién nacido, una mudanza, un abuelo enfermo. No hace falta dar detalles; basta con que lo sepa.
Lo que le apasiona. Los dinosaurios, regar plantas, ayudar a cocinar. Con eso preparo el ambiente y le ofrezco materiales que le enganchen.
Cómo habla del cole. Lo que cuenta, a quién nombra, qué evita.
Yo tuve un alumno, al que llamaremos Martín, que a mí me parecía no estar nada a gusto en la clase. Yo le estuve enseñando materiales de conteo en inglés, ya que eran los únicos materiales que parecían interesarle. Él nunca me hablaba ni me decía los números al enseñarle este material, pero era el único al que accedía. Cuando tuve la tutoría con la familia, me sorprendí. Me contaron que le deben estar encantando los números, ya que en casa no para de contar todos sus juguetes y objetos en inglés, toda la tarde. Además, señalaba cosas y decía en color en inglés. También me contaron lo feliz que estaba, y lo muy contento que se pone al saber que va al colegio. Yo pensaba que cuando hacíamos actividades con colores él no estaba ni prestando atención. Y la sensación era de que era un niño que no gozaba del colegio. Es importante tener estas conversaciones en tutorías y poner las visiones en común, ya que si no contamos con la mitad de la historia.
Qué preguntar en la primera tutoría
Estas preguntas abren conversación en vez de pedir un veredicto:
¿Cómo es un día normal para mi hijo en el aula? Te da una imagen real del ambiente y las rutinas.
¿Qué elige cuando tiene tiempo libre? Lo que un niño escoge dice mucho de sus intereses y su momento de desarrollo.
¿Con quién se relaciona y cómo resuelve los conflictos?
¿Cómo reacciona cuando algo le frustra?
¿Hay algo que hagáis en clase que podamos sostener en casa? Una canción de recogida, una forma de nombrar las emociones, una tarea de vida práctica.
¿Cómo y cuándo prefieres que nos comuniquemos? Agenda, aplicación, una nota a la entrada. Acordarlo evita malentendidos.
Una pregunta que te pido que evites al principio: "¿Va bien o va mal?". En infantil casi nada es así de binario, y la respuesta te dirá poco.

Cómo escuchar lo que te cuenta la maestra
A veces la maestra dice algo que no esperabas. "Le cuesta esperar su turno." "Todavía no se suma a la fila" Antes de preocuparte, ten en cuenta tres cosas:
Estamos describiendo, no diagnosticando. En octubre observamos procesos que acaban de empezar.
Lo que ves en casa también es verdad. Si tu hijo es distinto en cada sitio, eso es información valiosa, no una contradicción.
Pregunta por ejemplos. "¿Me cuentas una situación concreta?" convierte una etiqueta en algo que podemos entender juntas.
Si algo te inquieta, dilo en la propia reunión. Es mucho mejor una conversación incómoda hoy que una preocupación que crece en silencio hasta febrero.
Lo que dicen los estudios sobre las tutorías
Un estudio comparado de Reparaz y Jiménez (2015), publicado por el Consejo Escolar del Estado, encontró un desajuste curioso. Las familias dicen pedir tutorías "algunas veces", mientras que muchos tutores creen que las piden "siempre". La principal barrera para acudir no es el conflicto con el profesorado, sino la sobrecarga de trabajo y tareas familiares.
Mi lectura como maestra: si te cuesta encontrar hueco, dilo. Muchas escuelas pueden ofrecer otro horario o una llamada.
Por su parte, Macía Bordalba (2019), en la Revista Complutense de Educación, analizó los canales de comunicación familia-escuela en 20 colegios españoles. Su conclusión: todos los canales tienen puntos débiles, y los centros que mejor se comunican combinan varias vías. La tutoría es la más rica, pero no debería ser la única.
Después de la tutoría: cómo convertirla en un plan
La tutoría funciona si tiene continuidad. Al salir, te propongo:
Anota una o dos ideas, no más. Lo que vais a probar en casa y lo que hará la maestra en el aula.
Habla con tu hijo en positivo. "He estado con tu maestra y me ha contado que te encanta el rincón de las plantas." Saber que los adultos que le cuidan se hablan le da seguridad.
Mantén la coherencia. Si acordáis algo sobre límites, que suene parecido en los dos sitios.
Acordad una fecha para volver a hablar si hay algo pendiente.

Si tu hijo acaba de empezar el cole
Si la primera tutoría coincide con la adaptación, el foco cambia: más que aprendizajes, hablaremos de cómo se siente, cómo se despide y quién es su adulto de referencia. Te explico cómo lo plantea un equipo que acoge bien en la guía del período de adaptación escolar.
Para cerrar
La primera tutoría no es un examen para tu hijo ni para ti. Es el inicio de una conversación que va a durar todo el curso. Ven con curiosidad, cuenta lo que sabes de casa y pregunta lo que necesites. Desde mi lado de la mesa, te aseguro que esas familias hacen nuestro trabajo mejor.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es la primera tutoría en educación infantil? Suele hacerse en el primer trimestre, a menudo entre octubre y noviembre, cuando la maestra ya ha tenido unas semanas para observar al niño. Cada centro marca sus fechas.
¿Tienen que ir los dos progenitores? No es obligatorio, pero si podéis ir los dos, la maestra recibe dos miradas de casa. Si no es posible, quien vaya puede llevar las preguntas de ambos.
¿Debo llevar al niño a la tutoría? En infantil, normalmente no. Es una conversación entre adultos para poder hablar con libertad. Pregunta en tu centro si tienen otra costumbre.
¿Puedo pedir una tutoría aunque no me la hayan convocado? Sí. Las familias pueden solicitar una tutoría siempre que la necesiten. Es mejor pedirla pronto que esperar a que una preocupación crezca.
¿Qué hago si no estoy de acuerdo con lo que me dice la maestra? Pídele ejemplos concretos y cuenta lo que tú ves en casa. Las dos visiones pueden ser ciertas a la vez. Si hace falta, acordad volver a hablar en unas semanas.




