
¿Por qué están cerrando tantas escuelas infantiles en España?
La constante aparición de titulares sobre el cierre de escuelas infantiles en España durante este año resulta, innegablemente, alarmante. Centros de educación infantil, especialmente en el primer ciclo (0-3 años), enfrentan una crisis sin precedentes que amenaza el futuro del sector.
Ante esta situación, se hace necesario analizar los puntos en común de estos artículos para comprender la realidad detrás de todo esto. El descenso de la tasa de natalidad se presenta como un factor indiscutible.
Asimismo, la precaria situación económica que enfrentan estos centros educativos en España es otro elemento de peso. Si bien estos son los dos motivos principales, existen otros aspectos que también deben considerarse para una valoración completa.
El impacto del descenso de natalidad en educación
En primer lugar, contemplemos la bajada de la natalidad. Para el sector de la educación infantil, esta es una noticia evidentemente preocupante. Si el número de niños es insuficiente para cubrir las plazas escolares actuales, surge la inquietud sobre el futuro profesional en este ámbito.
Evidentemente, es preocupante, sobre todo porque no es un problema que podamos resolver. Solamente podemos esperar un repunte de natalidad.
Viendo el modelo social actual, en el que cada vez más gente decide no tener hijos, y cada vez la gente se espera más a convertirse en padres y, como consecuencia, también menos hijos, ya vemos que es difícil un cambio a corto plazo.

Podéis consultar la Tasa Bruta de Natalidad de España para ver la información en la gráfica.
La economía de las escuelas infantiles se ve amenazada
La amenaza económica que está afectando a muchos otros sectores también llega a las aulas. Generalmente, la inestabilidad económica de las escuelas infantiles se debe a que el precio de la matrícula no cubre el coste real de la plaza.
Este problema se ha acentuado en los últimos años debido al incremento de los gastos operativos (suministros, materiales y personal), sin que la subida de las cuotas lo haya compensado. En realidad, el valor económico que corresponde a esta etapa educativa es superior al importe de la mayoría de las cuotas actuales.
El preocupante caso de las dificultades económicas que padecen los centros de educación infantil, especialmente los de carácter privado, es un síntoma de un cambio de paradigma en la atención a la primera infancia en España.
En sus orígenes, una escuela infantil privada nunca había sido una empresa caracterizada por generar grandes márgenes de ganancia, operando tradicionalmente con una rentabilidad modesta y dependiendo, en gran medida, de la dedicación y vocación de sus profesionales.
Hacia una red pública de la educación infantil de primer ciclo
Esta precariedad inherente se ha visto drásticamente agravada por factores externos. Un elemento crucial que ha acabado de rematar una situación ya de por sí precaria es la retirada o la drástica reducción de ayudas económicas y subvenciones destinadas a muchos de estos centros. Sin este soporte financiero, que en muchos casos equilibraba las cuentas, el mantenimiento de la calidad educativa y el cumplimiento de los estándares de ratio y seguridad se vuelven insostenibles para un número creciente de propietarios.
Variación en los cambios entre comunidades autónomas
Es fundamental destacar que la situación y, consecuentemente, la respuesta institucional, varían significativamente de una comunidad autónoma a otra, reflejando la diversidad de políticas educativas territoriales. Se reporta que tanto la comunidad de Madrid como Cataluña han cerrado entre el 25 y el 35% de las escuelas infantiles privadas.
La tendencia generalizada, impulsada por la percepción de la educación infantil como una etapa esencial y no solo asistencial, se está moviendo hacia un modelo de educación pública en el primer ciclo de infantil (0-3 años). Este movimiento busca garantizar la universalidad y gratuidad del acceso, pero a menudo se produce a expensas de la red privada existente.
Un claro ejemplo de esta dinámica se observa en comunidades como Madrid, donde los datos apuntan a una preocupante tasa de cierres de un gran número de escuelas infantiles privadas.
Este fenómeno viene acompañado, y a veces facilitado, por un aumento de la oferta y plazas públicas para estas edades. La presión competitiva de la gratuidad pública y la reducción de conciertos educativos o ayudas a la demanda han forzado a muchos centros privados a bajar la persiana, reconfigurando drásticamente el mapa de la educación 0-3 en la región.
En contraste, la situación en comunidades como Andalucía presenta un panorama distinto. Aquí, la red privada mantiene una fuerte presencia y, en algunos ejercicios, se observa un aumento en la matrícula y el número de centros privados, a menudo bajo un modelo de conciertos o cheque-servicio que permite a las familias elegir centro y canaliza fondos públicos hacia la red privada.

Los datos presentados provienen de las estadísticas oficiales de educación del Ministerio, que muestran la evolución de centros y matrículas en educación infantil entre 2020 y 2024.
En un artículo de El País nos confirman: Menos niños, más plazas públicas y amplia competencia: el 25% de escuelas infantiles privadas ha cerrado en los últimos cinco años.
Por otra parte, podemos encontrar una proyección de los próximos 5 años que nos hace La Vanguardia anunciando: un centenar de centros infantiles puede cerrar antes de 2030 por el descenso demográfico, según la Bofill. Muchos titulares más alarman sobre la situación así como sobre un futuro difícil. A la vez se ven titulares sobre huelgas en el departamento de educación en general, afectando primaria y secundaria también, creando en general una sensación temerosa respecto a la educación en España.
¿Está en riesgo la calidad educativa?
La amenaza económica no solo afecta a los empresarios del sector, sino que tiene un impacto directo en la calidad de la oferta educativa y en la estabilidad laboral de las educadoras y maestras.
Hay tantos estudios y tantas fuentes que nos informan de lo crucial que es esta etapa y el papel tan importante que juega la educación en ese momento. Podemos leer un estudio sobre la neuroeducación infantil temprana o consultar qué dice la UNESCO en su Congreso Neurociencia, Atención y Educación en la Primera Infancia.
El impacto en profesionales de educación infantil
El cierre de escuelas infantiles supone, por un lado, una reducción de las opciones disponibles para las familias y, por otro, la pérdida de la valiosa experiencia y el conocimiento acumulado en las escuelas cerradas o por cerrar.
Me resulta inquietante la poca importancia que se le otorga a la educación en esta etapa temprana. Ya sea en el sector privado, público, concertado o subvencionado, el problema persiste: la calidad educativa no está en primer plano.
Sueldos que no reflejan el valor de la profesión
A pesar de los incrementos salariales estipulados en los convenios colectivos del sector, los sueldos continúan sin reflejar el verdadero valor de esta profesión. Os dejo un enlace al Convenio colectivo de ámbito estatal de centros de asistencia y educación infantil por si queréis ver las tablas salariales (pág. 41) para entender mejor a qué hago referencia.
¿Qué futuro le espera a la educación infantil en España?
Es un hecho preocupante que quienes realmente intentan establecer entornos que respeten la infancia y ofrezcan una crianza y una educación de alta calidad se enfrenten a la inviabilidad económica.
Aun cuando hay una creciente evidencia científica sobre la trascendencia de esta etapa, siento que el objetivo de alcanzar una educación infantil de calidad que realmente impulse el desarrollo de los niños sigue siendo muy lejano.
Como vemos, es una época de cambios en esta etapa educativa. Los cambios que realmente me gustaría ver son de calidad, poniendo el valor que se merece a la educación en la etapa infantil y a los profesionales que se dediquen. Nuestro esfuerzo debería ser un camino hacia una mejor educación infantil.
Posibles soluciones para frenar el cierre de escuelas infantiles
Aunque compleja, la crisis del sector educación infantil requiere respuestas urgentes. Algunas ideas que se nos ocurren son:
A nivel institucional:
Revisión de los costes e impuestos a cubrir por las escuelas infantiles para que puedan sostener su economía interna de una manera realista. Hay que considerar una escuela infantil una necesidad.
Convertir los centros privados en públicos, para poder mantener infraestructura y equipo, en lugar de abrir nuevas líneas y tener que cerrar estos espacios. Tenemos que tener en cuenta que el cambio de espacio al cerrar una escuela tiene impacto en los niños.
Dignificar las condiciones al sector revisando el convenio colectivo, para poder igualar las condiciones entre el sector privado y el sector público. Esto debería ir acompañado de la revisión de los ratios, pues no son iguales en todas las comunidades.
Desde los propios centros:
Diversificación de servicios: usar los espacios para talleres y otras actividades puede hacer más rentable tener una escuela infantil y poder mantenerla.
Optimizar recursos: La posibilidad de tener espacios compartidos entre varias escuelas, por ejemplo, una sala de psicomotricidad, una piscina, una aula de música.
Comunicar a las familias el valor de la educación infantil para continuar proyectando educación de calidad y no desprestigiar esta etapa tan importante.
Es importante seguir pensando en maneras de mejorar esta situación y darle una buena proyección al futuro de la educación infantil en España.
¿Se os ocurren más soluciones que podemos ofrecer a esta situación?
Desde LifeSchool queremos seguir aportando a esta etapa tan importante, y hay tantos aspectos a tener en cuenta. También queremos abrir conversaciones con todos vosotros sobre el impacto de las pantallas en educación infantil o del cambio de pañal respetuoso, y muchas cosas más para seguir mejorando cada día.




