El ritmo que llevas dentro
Hay mañanas en las que el aula aún no ha empezado… y tú ya llevas horas por dentro. Esa sensación de ir ligeramente adelantada, como si tu cuerpo estuviera en un ritmo que tu mente aún no ha tenido tiempo de acompañar.
No es falta de vocación. No es falta de energía. A veces, simplemente existe un pequeño desajuste entre cómo llegas tú y lo que el día te pide. Ese desajuste invisible influye profundamente en el bienestar docente y en la forma en la que acompañas.
Tu estado interno también educa
Cuando acompañas a la infancia, tu estado interno es parte del ambiente. No importa solo la actividad, sino la presencia educativa que llevas a ella. En silencio, el aula siempre pregunta:
“¿Cómo llegas tú hoy?”
La infancia percibe sin filtros. Se sincroniza con tu energía antes incluso de que digas una palabra. Por eso, hablar de liderazgo educativo es también hablar del estado emocional desde el que comienzas el día.
El aula siente tu ritmo
Si entras acelerada, el aula responde acelerada. Si entras en calma, el grupo recoge esa calma. Tu presencia no solo acompaña: regula, influye y sostiene la convivencia positiva.
A veces, el cansancio no viene del aula… sino del ritmo con el que entraste en ella. Y reconocer esto cambia más de lo que parece.
El equilibrio empieza antes de abrir la puerta
Hay un instante previo a comenzar la jornada —breve, íntimo, casi invisible— que marca una gran diferencia. No es una técnica ni un ejercicio: es un punto de encuentro contigo misma.
A veces es una pausa. A veces una respiración más lenta. A veces es simplemente reconocer cómo llegas sin intentar corregirlo. Ese gesto te recoloca. Te afloja. Te da espacio.
Una pregunta que abre conciencia
Antes de comenzar el día, pregúntate:
¿Qué ritmo llevo dentro ahora mismo?
No para juzgarlo, sino para verlo. A veces, verlo es el verdadero inicio del cambio.
Cuidarte por dentro también es cuidar el aula
Educar desde presencia no se improvisa. Es una forma de estar que convierte el aula en un espacio más amable, más regulado y más humano… también para ti.
Tu calidad de vida docente es parte esencial de tu liderazgo. Y tu ritmo interno es uno de los hilos invisibles que lo sostienen.
Si esta mirada te resuena, puedes explorar cómo trabaja esta perspectiva el Método WISE de LifeSchool.




